Secundaria Montessori: un ambiente sano

Muchas familias que vienen de una primaria tradicional, se acercan a las comunidades Montessori porque buscan un ambiente más sano en donde sus hijos puedan desarrollarse. Algunas preocupadas porque en el sistema de educación tradicional, los enfoques son más hacia la competencia, la evaluación, el aprendizaje dictado por el maestro y la disciplina como acto reformativo.

Una Secundaria Montessori se caracteriza por ser un ambiente sano en donde no existe el consumo de drogas y alcohol, además de priorizar el respeto entre todos los integrantes.

Te presentamos 7 aspectos básicos para que veas por qué una Secundaria Montessori propicia un ambiente más sano que una secundaria tradicional:

  1. Respeto: Es un ejercicio diario. En esta etapa donde los jóvenes están aprendiendo a poner límites ellos mismos, a respetar límites puestos por otros y no cruzarlos, así como relacionarse con otros, el respeto es un ejercicio diario de reflexión y conciencia continua.
  2. Secundaria Montessori Queretaro informacionEspacios de expresión: María Montessori, señalaba a la adolescencia como la etapa más creativa del ser humano. En esta etapa creativa, los espacios de expresión permiten a los jóvenes estructurar y plasmar en una hoja, en un lienzo, con la música o con su cuerpo, todo lo que piensan, en lo que creen y lo que les gustaría. Tener espacios de expresión, permite a los adultos que trabajamos con ellos, conocerlos, apoyarlos y detectar algún factor de riesgo que pueda presentarse. En un ambiente Montessori, en cada una de las materias hay siempre espacios de expresión y arte.
  3. Comunicación y resolución de conflictos: Así como el respeto es un ejercicio diario, apoyar a los jóvenes a que aprendan a resolver conflictos es un trabajo continuo. Cuando se presenta un conflicto, siempre se apoya a que los chicos tomen como primera opción el diálogo y cada uno exprese como se siente y qué necesita. Practicamos la escucha activa y compromisos
  4. Comunicación con padres de familia: La comunicación cercana y continua con padres es la clave para que podamos crear un equipo interdisciplinario: Padres, colegio y estudiantes. En cada entrevista con padres siempre está presente el estudiante para que pueda aportar sus ideas y compromisos.
  5. Grupos reducidos: Un grupo reducido permite mayor comunicación, más eficiencia en resolución de conflictos y mayor posibilidad de detectar factores de riesgo.
  6. Información y talleres: La información acerca de sexualidad, sustancias tóxicas, hábitos, debates acerca de los temas que les interesan y este tipo de prácticas ayuda a que resuelvan sus dudas y se expresen sin miedo. En nuestros ambientes, hay espacios para que los chicos y chicas puedan verbalizar antes de actuar. Al momento de verbalizar, es más probable que se pueda controlar un impulso.
  7. Reflexión e introspección: En un ambiente Montessori, sobre todo en Secundaria, la reflexión e introspección se promueve con cada acción. Es decir, ayudamos a que los jóvenes desarrollen la habilidad de interiorizar sus decisiones, así como afrontar la consecuencia de acuerdo a la acción.

Un ambiente sano empieza desde casa y en cuanto mayor sea la comunicación con la escuela, mayor congruencia en el mensaje que se emite hacia los jóvenes.

 

7 actividades que ayudan a tu hijo(a) a ser más responsable

Cuando somos niños, construimos el valor de la responsabilidad con ayuda de los adultos que están a nuestro alrededor; sin embargo quien más influye para que logremos ser autónomos y responsables, son nuestros padres.

La Filosofía Montessori, se enfoca mucho en apoyar a que los niños, niñas y jóvenes que se construyen bajo esta pedagogía, tengan herramientas que les permita desarrollar su autonomía, autoestima y sobre todo lo que implica la responsabilidad y el ejercicio responsable de su libertad.

Te comapartimos 7 actividades que llevamos a cabo dentro de nuestros ambientes de Casa de los Niños (Preescolar Montessori) y Taller (Primaria) para apoyar a los chicos a seguir construyendo su responsabilidad, estamos seguros que muchos de ellos los puedes aplicar en casa.

  1. Cada quien es responsable de sus cosas: cuando los niños y niñas salen a jugar a la cancha o patio, cada quien es responsable de llevar su botella de agua y pertenencias. Así como las llevan, cada quien es responsable de regresar con ellas.
    • Cuando visites un lugar con tus hijos, asegúrate que sean conscientes de las pertenencias que llevan consigo para que sepan donde las ponen y no olviden traerlas de regreso. Recuerda que tú sólo los vas a guiar, no eres responsable de cargarlas o buscarlas por todas partes, eso le toca a ellos y son completamente capaces de hacerlo.
  2. Todos somos responsables de cuidar el material de trabajo: El material de trabajo es justamente para eso, para trabajar. Si algún niño(a) le empieza a dar un uso inadecuado, al grado de romperlo, ellos mismos deben reponer ese material. Si pasa eso, platicamos con los padres para sugerir que el niño o niña aporte algo para reponerlo: parte de sus ahorros o domingos, o que tenga alguna tarea en casa para hacer consciente el valor del dinero.
  3. Cada quien es responsable de sus decisiones: Con los niños y niñas siempre platicamos acerca de que al tomar una decisión hay consecuencias negativas y consecuencias positivas y cualquiera de las dos, debemos afrontarlas.
  4. Si ensucias algo, te toca limpiarlo: Por ejemplo, cuando los niños utilizan el material de Vida Práctica para cocinar y compartir con todos, ellos son responsables de la limpieza del área: lavar los utencilios, platos, vasos, etc.
    • En casa puedes hacer exactamente lo mismo o parecido. Después de comer pídele que lleve sus platos al lugar donde se lavan o ayúdalos a que ellos mismos los laven. Ellos son completamente capaces de recoger su ropa y empezar a hacer su cama.
  5. Si necesitas pedir algo lo puedes hacer solo(a): A los niños les encanta ir a la oficina a pedir papelería o algunos materiales de la bodega por ejemplo.
    • Cuando visites un restaurante, ayúdale a tu hijo para que él o ella misma pueda pedir su comida o bebida. Si tiene dudas sobre los juegos, que él mismo pregunte al encargado, etc.
  6. Regalos: En el colegio, cada año hacemos una colecta. En casa puedes ayudar a tus hijos a que vean en su clóset qué ropa ya no les queda o qué juguetes ya no utilizan para que juntos decidan a quién le pueden ser de utilidad.
  7. Mascotas y seres vivos: dentro del ambiente tenemos peces y plantas y los niños son responsables de alimentarlos y regarlas.
    • Haz lo mismo en casa. En la medida de lo posible, tu hijo(a) puede tomar la responsabilidad de regar las plantas de la casa o darle de comer a su mascota.

Si ayudas a tus hijos a que desde esta edad puedan ser responsables de sus cosas, decisiones y actividades, podrás ver los frutos en las etapas siguientes de su desarrollo y por el resto de su vida.