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Tu hijo en primaria, ¿cuáles son los retos que lo acompañan?

¿SABES LO QUE LE ESTÁ ESPERANDO A TU HIJO EN UNA PRIMARIA MONTESSORI?

Durante Casa de los Niños (preescolar) has podido observar a tu hijo durante la explosión del lenguaje  y de las matemáticas y de cómo por medio de la experiencia de los sentidos, ha vivido la introducción a las áreas culturales (ciencias naturales, historia, geografía) para que él pueda descubrir y diferenciar las formas creadas por la naturaleza de las hechas por el hombre.

El material sensorial y la Vida Práctica le brindaron la posibilidad de preparar su mente para el juicio y la lógica por medio de la “eliminación” y la “clasificación”.

Así de una manera natural y activa, tu hijo ha adquirido y ha desarrollado sus capacidades. Ha aprendido por medio del gozo y deleite  sin que esta actividad  le representara fatiga o aburrimiento.

Después de preescolar está preparado para el Taller (Primaria),

que abarcará de los 6 a los 12 años aproximadamente.

Durante esta etapa la mente del niño cambia, ya no cuenta con el reloj biológico que lo ayudaba en su desarrollo marcándole las actividades que necesitaba realizar de forma intensa y natural. Ahora tu hijo pasará por dos etapas muy fuertes que son: la imaginación y la justicia.

La primera es característica del niño de 6 a 9 años (Taller I), es la etapa en la que su imaginación la utiliza para cuestionar y querer conocer todo lo que existe en el mundo y más allá de éste. Esta característica le sirve para comprender las leyes físicas que rigen el mundo, el espacio y la naturaleza, para conceptualizar el tiempo, analizar, experimentar e investigar las causas y orígenes de todo su entorno.

Es el periodo de las grandes lecciones como: El Origen del Universo, La aparición del hombre en la Tierra,  El reloj de las Eras, etc. que le ayudan a conocer, a entender y a amar el mundo que le rodea, preparándolo para la comprensión de lo que la Dra. Montessori  llama Educación Cósmica, por medio de la cual, tu hijo(a) comprenderá que no es un ser aparte del Cosmos, sino que  son uno solo. Es por esto que en Taller no existen las materias separadas sino que se trata  de dar una visión de la unidad integrando todas sus experiencias.

En Taller II, etapa para niños de 9 a 12 años, el preadolescente tiene la  característica y el interés por conocer y comprender el mundo social en el que se desenvuelve, posee un sentido estricto de la justicia, desea  conocer las normas  que rigen su sociedad,  pero  critica a quienes las trasgreden, por ello, ante un límite, le gusta probar la firmeza y convicción de quien los puso cuestionando e incluso sobrepasando los mismos. El chico de esta edad debe encontrar en los adultos que lo rodean una autoridad firme, confiable y al mismo tiempo alguien con quién identificarse que los comprenda y  les brinde libertad, independencia y seguridad.

Es en esta etapa en donde se llega en su totalidad al pensamiento abstracto, que le servirá para inscribirse de una manera productiva y conciente a la sociedad.

Permítete ir viviendo junto con tu hijo cada momento de esta etapa llena de nuevos descubrimientos, tu hijo estará lleno de preguntas que él mismo va a responder, ya no te va a necesitar con la frecuencia que lo ha hecho hasta ahora, a veces ni siquiera va a compartir todas sus ideas contigo, su mente estará más interesado en descubrir el mundo que lo rodea que en otra cosa. Necesitará un ambiente y personas que le permitan cumplir esta nueva misión investigadora y científica.

Si lo acompañas respetando sus características e intereses, al final de su  etapa de Taller podrás observar como tu hijo es capaz de “comerse al mundo”.

¿Es normal que los niños pequeños peguen?

Si estás preocupado porque tu hijo de dos años muestra conductas agresivas, entonces esta información te será muy útil.
 
 
Hay dos momentos vitales en los cuales es absolutamente normal que aparezca alguna forma de agresividad ; estos son: entre los dos y los cuatro años de edad, teniendo su pico más alto en el período que va de los dos años y medio a los tres años y medio. 
 
¿Por qué los niños pegan entre los dos y los cuatro años?
En este período de la vida es muy difícil aceptar que el mundo sea “resistente”, o sea “que las cosas no sean como yo quiero que sean y en el momento que yo quiero”. El niño tiene muy baja (o casi ninguna) tolerancia a las frustraciones entonces se enoja cada vez que las cosas le ofrecen la más mínima dificultad. El niño no “tolera” que las cosas no sean como el desea. Y como a esta edad no hay un manejo del lenguaje como para que sea la herramienta fundamental de comunicación, el niño manifiesta el enojo pasando al acto, o sea, pegando, mordiendo, arañando, etc.  Algunos ejemplos de situaciones por las que el niño puede frustrarse y entonces pegar o patear el piso, tanto en el contexto del colegio, así como en el del hogar, pueden ser: el juguete que desea lo tiene otro niño, la mamá o el papá no le entendieron lo que dijo, la torre que construyó se le desarmó, el lápiz no pinta, etc.
 
¿Qué actitud tomar?
Primero que nada no alarmarse sino que entender este comportamiento como parte necesaria del proceso de crecimiento y parte fundamental del proceso de socialización.
Además de mantener una actitud calmada hay que  ayudar al niño a poner en palabras lo que le pasa. En todas las situaciones podemos decir nosotros lo que el niño no puede, por ejemplo “estás enojado, ¿verdad?”, “te enoja que la torre que construiste se haya caído” demostrándole que lo entendemos y poniéndole un espejo para que él mismo, empiece a comprender que ese malestar que siente se llama enojo. Al mismo tiempo debemos “normalizarle” ese sentimiento para así habilitárselo, diciendo por ejemplo, “yo también a veces me enojo o me pongo triste”.
Por último es conveniente que le enseñemos que se puede reaccionar diferente cuando algo sale mal y esto lo hacemos simplemente mostrándoselo. Tomando los ejemplos anteriores, podemos ayudarle a armar la torre de nuevo o decirle:”¿me lo puedes repetir?”. De ésta forma le estaremos enseñando al niño formas alternativas de reaccionar y así, de a poco, a tolerar mejor las frustraciones.
Lo esperable es que después de los cuatro años, junto con el desarrollo del lenguaje, “el pegar”, se vaya sustituyendo gradualmente por otras formas de reaccionar y que el lenguaje vaya transformándose en LA HERRAMIENTA para comunicarse.
 
¿Qué actitud no tomar?
Enojarse junto con el niño, gritar mientras el grita, frustrarnos los adultos también, porque el niño no responde como nosotros quisiéramos. Si actuamos así sistemáticamente, no le enseñaremos al niño formas alternativas de comportamiento, sino que le enseñaremos que la violencia es la única posibilidad.
Si no lográramos esto, porque somos seres humanos que no siempre podemos controlarnos, lo más conveniente es retirarnos unos segundos del lugar donde esté el niño, para respirar hondo e intentar calmarnos, volver y probar hacerlo mejor.
 
 
Otras circunstancias
Cuando un niño muestra agresividad en otros momentos de la infancia hay que revisar el contexto para ver que está sucediendo.
Es esperable que el niño reaccione con agresividad y/o con irritabilidad en momentos de cambio como pueden ser: mudanzas de casa o de escuela, separación de los padres, muerte de un familiar, incorporación de un miembro nuevo a la casa, nacimiento de un hermano, ausencia prolongada de alguien con quién el niño estaba en contacto frecuente, etc.
Si la agresividad del niño no coincide con las edades esperables para este comportamiento ni con los contextos esperables (situaciones de cambio) es conveniente consultar a un profesional que nos pueda aclarar la situación y orientar para resolverla.
 
 
Fuente: http://www.clinicapsinco.com.uy/articulos/es_normal_kids.htm