Entradas

10 cosas más importantes que la Disciplina

La paternidad es una tarea muy compleja. A veces tendemos a enfocar nuestra atención en algún aspecto y descuidamos otros. Muchas veces estamos más preocupados en “cómo hacer que mi hijo haga…” o “qué puedo hacer cuando…” y perdemos de vista factores más importantes.

En el Colegio Montessori de Querétaro la disciplina se basa en lo positivo y en apoyar a los niños y niñas a que desarrollen la autodisciplina. La filosofía Montessori se basa en la observación, en el fomento al diálogo, en el respeto, la compasión y el perdón; en formar comunidad y vínculos fraternos entre todos los miembros de la comunidad (niños y adultos).

En casa, puedes llevar estos principios también.

Te presentamos 10 cosas más importantes que la disciplina para que lleves a casa:

1. La relación padre (madre) hijo. Esta relación es la más grande influencia sobre sus vidas. La forma en que nos relacionamos con nuestros hijos es la forma en la que se relacionarán con otros. Esta relación debe basarse en el respeto, la empatía y la compasión. No solo tratarán a los demás de la misma manera, sino que además esperarán ser tratados del mismo modo.

2. La percepción. Cuando observas a tu hijo, ¿qué es lo que ves? ¿Ves lo positivo o lo negativo? La manera en que lo ves determina la forma en que lo tratas. Pensar que: “Está en los terribles dos” te hará enfocarte en cosas terribles y hará que lo corrijas constantemente. Trata de ver el mal comportamiento como necesidades que deben ser atendidas.

3. La relación con su papá (mamá). Tu hijo observa y aprende. El cimiento de una familia feliz es una relación, sana, amorosa y fuerte entre ustedes dos. Esto no quiere decir que deban estar juntos para lograrlo.

4. La atmósfera en casa. El ambiente de la casa debe ser seguro, cálido y amoroso para todos los miembros. Este ambiente se verá afectado si hay constantes peleas entre los padres, los hermanos y/o los padres y los hermanos.

5. La forma en que te relacionas con otros. ¿Cómo tratas a el conductor delante de ti, al dependiente en el autoservicio, a algún servidor público? Tu hijo observa y sigue tu ejemplo.

6. Servicio a la comunidad. El que seas voluntario o que estés involucrado en tu comunidad le mostrará un sentido de responsabilidad, compromiso y reciprocidad.

7. La Escuela. Elige con cuidado. Toma en cuenta que no todos los niños aprenden igual y al mismo ritmo. Lo que funciona a la mayoría, no necesariamente le funcionará a tu hijo. Asegúrate que tu influencia sea mayor que la de sus pares.

8. Tu relación contigo mismo. Si estás bien, podrás atenderlo mejor. Serás más paciente, empático y tendrás más energía.

9. Medios de comunicación. La publicidad, los medios y los gadgets envían mensajes a nuestros hijos. Limita los horarios y filtra lo que les llega.

10. Necesidades básicas. Nutrición adecuada, sueño y ejercicio son necesarios para su bienestar y desarrollo pero además están directamente relacionados con su comportamiento.

 

Ven a conocer el Colegio Montessori de Querétaro

Envíanos un Whatsapp al 442 603 6365

 

 

 

En Montessori la autodisciplina es posible

Sí, ¡la autodisciplina es posible! y en un ambiente Montessori, aún más.

¿Cómo?

Un ambiente Montessori se caracteriza porque la Guía observa. La observación se vuelve fundamental, pues es a través de esta, que el adulto responsable detecta en qué proceso se encuentran los niños y cuáles son las necesidades naturales que manifiesta. Gracias a la observación, la guía sabe si el niño o niña tiene necesidad de movimiento, de orden, de exploración, independencia, entre otras.

Una vez que se detectan estas necesidades, es importante que el adulto evite pasar por encima de ellas o exigir más de lo que el niño o niña puede hacer. Pasar por encima de sus necesidades provoca enojo y frustración en los niños. Cuando el niño no tiene satisfechas estas necesidades, entra en conflicto y confrontación con el adulto.

Dentro de los ambientes Montessori se trabaja con distintas técnicas para poder ayudar a lo niños a formar autodisciplina y autonomía. Los principios fundamentales de la Filosofía Montessori involucran principios de disciplina inteligente y amorosa, así como inteligencia emocional.

Te compartimos factores fundamentales que se trabajan en un ambiente Montessori para promover la autodsiciplina, estamos seguros que podrán ayudarte de igual manera en casa.

  1. Nos comunicamos con los niños.

El niño o niña debe conocer con anticipación lo que esperamos que haga y cuáles son las reglas; en dónde y en qué momentos  puede hacer ciertas cosas y en dónde y cuándo no. Por ejemplo: puede correr en un parque, en el patio, etc. siempre y cuando sea el momento adecuado para ello, pero no puede correr en la calle o en un lugar reducido ya que podrá lastimarse o romper algo.

2. Los niños saben que se debe reparar el daño causado:

Las consecuencias siempre deberán ponerse de acuerdo al límite roto, no son castigos, sino una forma de reparar el daño hecho. Si tiró algo deberá recogerlo, si corre a pesar de que se dio la indicación de no hacerlo, entonces deberá estar tomado de nuestra mano o sentarse un momento.

3. Somos congruentes con los límites puestos:

Una vez que pongamos una consecuencia se debe de aplicar siempre que el límite se rompa, independientemente de nuestro estado de ánimo o grado de tolerancia. Sobretodo mostrar congruencia, ya que de nada sirve marcar un límite si en el fondo el niño sabe que nos hace gracia su conducta o bien que nos causa culpa ponerlos. Es importante evitar caer en discusiones, perder la calma y sobre todo el castigo físico.

4. Mostramos a los niños que sus actos tienen una finalidad y beneficio:

Los niños deben saber que sus actos tienen una finalidad y un beneficio para sí mismos y para los demás, ya que de esta manera tendrá interés en cumplir con lo acordado.

5. Hablamos con la verdad:

Solamente el niño confiará en el adulto cuando sabe que lo que le pide es por un bien, cuando no existen trampas, mentiras o chantajes. Por ejemplo, si la madre miente al niño acerca de que no va a salir de casa y lo hace cuando el pequeño está distraído, cuando le dice que si no obedece “mamá se pondrá triste”, cuando le decimos al pequeño que si no  come se pondrá flaco y feo, etc.

“El objetivo de la Disciplina inteligente es lograr que los hijos puedan convertirse a sí mismos en personas capaces de ser autónomos y constructivos para el entorno social en el que viven” Vidal Schmill

Lo que se puede y lo que no se puede dentro de un ambiente Montessori

Uno de los mayores retos que enfrentamos en el Colegio Montessori de Querétaro es aquel que tiene que ver con la creencia de que “en Montessori, los niños hacen lo que quieren”. Esta creencia, por demás infundada, ha dañado la imagen de la filosofía, haciendo creer a los papás, que no existen límites, ni disciplina dentro de un ambiente de trabajo.

Aquí enlisto algunas cosas que se pueden y no  se pueden hacer:

Lo que se puede

Lo que no se puede

– Los niños tienen la libertad de elegir con qué material trabajar

– No podrá tomar material que no haya sido mostrado por la guía previamente.

– Los niños puede tomar un material y repetirlo las veces que así lo deseen.

– Los niños no pueden tomar el material que esté siendo utilizado por alguien más, tendrá que esperar a que el niño que lo esté trabajando, lo termine y lo regrese a su lugar.

– Los niños tienen la libertad de desplazarse (moverse) libremente por el ambiente.

– No está permitido correr .

– Los niños pueden observar el trabajo de los demás.

– Un niño no puede interrumpir a otro. Para poder observar a otros, el niño debe permanecer en silencio y con las manos atrás.

– Los niños tienen la libertad de platicar dentro del salón.

– No pueden gritar. Deben hablar en tono de voz bajo de tal manera que no interrumpan el trabajo de los demás.

En el Colegio Montessori de Querétaro estamos convencidos de que un ambiente en donde existen límites  y reglas claras propicia en los niños seguridad y estructura, lo que permitirá el desarrollo de su potencial.

¿Sigues pensando que en Montessori los niños hacen lo que quieren?

 

 

¿Por qué mi hijo llora y gimotea tanto?

Utilicé la palabra “gimotea” porque es la traducción literal de la palabra en inglés “whine” y es justamente el concepto en el que quería profundizar.

Mi hijo de casi cuatro años lleva una racha de llorar y gimotear constantemente durante todo el día. Los primeros días se me hizo extraño, pero después de un mes, estoy harta y muy cansada.

niño llorando

En algun momento pensé que se trataba de poca tolerancia a la frustración y en otros que quizá le decía NO demasiado. Me dí a la tarea de investigar y esto fue lo que encontré.

Al parecer este tipo de comportamiento es normal en niños pequeños, en especial en edades de uno a tres años. Cuando se convierte en un comportamiento excesivo o se extiende a las siguientes edades, los padres deben preguntarse qué lo está causando y cómo frenarlo.

Atención

Los niños utilizan el “gimoteo” y llanto para llamar la atención de sus padres. Antes de que un niño pueda comunicarse claramente, llorar es la única manera en que puede lograr que sus necesidades sean satisfechas. Este hábito puede durar más allá de los primeros tres años.

Frustración

Cuando un niño no obtiene lo que quiere o tiene algun problema, seguramente llorará por frustración. Recordemos que no han alcanzado el autocontrol del adulto.

Disciplina

Cuando tu hijo no obtenga lo que quiere o tenga algun problema y llore o gimote, recuérdale utilizar las palabras. Por ejemplo, podríamos decirle en calma y con voz pausada “en lugar de llorar porque quieres agua en lugar de leche, por qué no dices ´Mami, me das agua por favor?”. Expliquémosle que no podemos entenderle cuando llora. No cedas hasta que tu hijo se exprese sin llorar o gimotear. Cuando te pida algo o exprese su frustración sin llorar, reconócelo aunque sea algo que no le puedes conceder. Dile que te gustó la manera en que lo pidió.

Prevención

Adelantarnos a la situación que ocasiona llanto es otra manera de eliminar este comportamiento. Si tu hijo tiene entre 1 y 3 años respeta las horas de sueño y de comida porque factores como hambre y sueño pueden detonar estos episodios. En niños más grandes es recomendable evitar situaciones que ocasionen el comportamiento. Por ejemplo, si sabes que tu hijo va a querer cierta cosa y no se la puedes dar, escóndela. Si observas que se siente frustrado ante alguna situación, distrae su atención con otra actividad.

Ayuda

Si intentaste las tácticas de disciplina y prevención y tu hijo sigue llorando y gimoteando en exceso, busca ayuda con tu pediatra. Puede ser que este comportamiento indique algun problema médico, un desorden en el ánimo, un retraso en el habla, un problema de aprendizaje, entre otros.

Fuente consultada: http://www.livestrong.com/article/265421-why-does-my-child-cry-whine-all-the-time/

Disciplina en un ambiente montessori

Cuando el tema de la Educación Montessori surge en alguna charla, estos son los dos comentarios frecuentes de gente que no conoce ampliamente esta alternativa de educación. “En ese método los niños hacen lo que quieren, los ambientes parecen tener demasiada libertad y caos”, o por el otro lado “son ambientes de trabajo con demasiada estructura”.

Cuando un Ambiente Montessori es bien llevado la guía tiene la difícil tarea de encontrar el balance perfecto entre la libertad y la disciplina. Es precisamente la base de la libertad y la estructura la que construye la disciplina en un niño.

De acuerdo con María Montessori si la disciplina se basa en la libertad, la disciplina debe ser necesariamente activa. No podemos considerar a un individuo disciplinado sólo cuando se lo ha reducido artificialmente al silencio o se le ha vuelto inmóvil. Este niño silencioso e inmóvil es, en realidad, un niño al que se le aniquiló la voluntad. Llamamos a un individuo disciplinado cuando es dueño de sí mismo y puede, por lo tanto, regular su propia conducta cuando resulte necesario para seguir alguna norma de vida. Disciplina activa

Muchas personas asumen que la disciplina es algo que debe ser impuesto desde fuera por un figura de autoridad, que debe ser obedecida sin ser cuestionada. En una ambiente Montessori la disciplina no es algo que se ejerce sobre el niño; tampoco se trata de una técnica de control del comportamiento. El principal enfoque, en Montessori, se da en el lugar interno del control, que permite al individuo elegir el comportamiento adecuado porque resulta bueno para él y para la comunidad.

Montessori sostenía que la disciplina es “no un hecho sino un camino”. La verdadera disciplina viene de dentro y es el resultado del continuo desarrollo del crecimiento interno.

El niño debe desarrollar un orden interior a través del trabajo antes de que sea capaz de elegir y llevar acabo sus propios actos.

Montessori encontró que a los niños se les otorga, a través de la libertad inherente en sus ambientes de trabajo, los recursos para que la autodisciplina sea revelada. La independencia no disminuye el respeto por la autoridad, al contrario, la profundiza. Una de las cosas que más despertó su interés fue el observar que el orden y la disciplina están íntimamente unidas y resultan en libertad.

La autodisciplina conlleva un grado de auto respeto que lleva al niño a respetar los derechos y necesidades de los otros. De esta manera puede aprender y crecer  en la seguridad de una comunidad de individuos respetuosos.

 

Niño: “Terror del barrio”

Leímos este texto que encontramos en el libro “Disciplina con Amor” de Rosa Barocio y no pudimos resistir las ganas de compartirlo con todos ustedes.

Receta para formar un Terror del barrio:

Ingredientes: Niño fresco y tierno, de preferencia menor de 3 años. Padre o madre de temperamento colérico . Escuela autoritaria y represiva, o sin disciplina. T.V. y juegos de video agresivos. (Opcional) Clases de defensa personal.

Modo de educar:

A un niño como este es importante educarlo con mano dura. Es necesario explicarle desde pequeño que el mundo es de los fuertes. En ningún momento se le deben permitir demostraciones de debilidad o flaqueza, y debe saber que el llanto sólo es permitido a las mujeres. Deberá fomentársele todo tipo de competencias y hacerle saber que lo importante es ganar y que el fin justifica los medios. Los padres deberán aprovechar toda situación cotidiana para enseñarle a defenderse: a un mal modo de algún dependiente, un incidente automovilístico, son oportunidades invariables para enseñarle a intimidar a otros.

Es importante que desde pequeño se sienta el vencedor en riñas callejeras y escolares, por lo que, si es necesario, el padre o la madre podrán intervenir para asegurar la victoria. Si hay quejas del colegio o de los vecinos por su agresividad, siempre defiéndanlo diciendo que seguramente fue provocado y que él no tiene la culpa de ser tan fuerte y valiente. Asegúrese de que su hijo lo escucha y siente su apoyo incondicional. Explíquele después que los niños como él tienden a despertar envidias y enséñele a culpar siempre a los demás. No se sorprenda cuando dejen de invitarlo a las fiestas infantiles; su hijo seguramente es demasiado maduro para ellas. Si es necesario cambiarlo de escuela, véalo como motivo de orgullo, pues es demostración de su creciente poder.

Es indispensable que vea, en un mínimo de tres horas diarias, programas o caricaturas violentos. Recomendamos especialmente las japonesas y que las vea antes de dormir, para que las imágenes penetren mejor en su subconsciente. No se desanime si tiene pesadillas y no puede dormir. Con el tiempo se acostumbrará y dejarán de impresionarlo. Nunca lo retire de la habitación cuando vea con usted programas de adulto en la televisión pues esto ayudará a endurecerlo. Cuando sea posible acompáñelo al cine, especialmente si es después de las diez de la noche y la película es de clasificación C. El niño deberá acostumbrarse a todo. Observará que cada vez necesitará que las películas aumenten en violencia; ello es parte normal del proceso para insensibilizarlo al dolor de los demás.

Cuando se divierta con juegos de video, anímelo: “¡Muy bien, hijo, ya mataste a cinco, sólo te faltan dos!”. Cómprele todos los disfraces de guerreros y asegúrese de que juegue a diario con pistolas, ametralladoras y demás juguetes bélicos. Tapice las paredes de su recámara con carteles de monstruos y héroes de batallas, prefiriendo siempre los de colores oscuros y fosforescentes.

Apodos como Atila, El garras, o Destroyer, pueden ayudarlo a identificarse con su temeridad. Pronúncielos con énfasis y con mucho orgullo.

Contraindicaciones: Niños como éste pueden convertirse, de adultos, en psicópatas, asesinos o golpeadores de mujeres.

– Barocio, Rosa. “Disciplina con Amor. Cómo poner límites sin ahogarse en la culpa”. Pax México, 2004.

Libertad

¿Qué significa Libertad en Montessori?

Muchos papás llegan con nosotros para pedir información y nos preguntan sobre el tema de la libertad. Desafortunadamente, alrededor de Montessori se han creado una serie de mitos acerca de la libertad que tienen los niños; un mito muy común es: “En Montessori los niños hacen lo que quieren” “En Montessori manejan mucha libertad”.

Antes de hacer este tipo de aseveraciones, deberíamos preguntarnos ¿Qué entendemos por libertad? ¿Qué otorga esta libertad al niño?

En un Ambiente Montessori, es decir en un Ambiente Preparado, en donde existe orden y estructura la libertad es un componente básico. Para la Doctora Montessori, la libertad del niño depende del desarrollo y de la construcción previa de su personalidad, que involucra su independencia, su voluntad y su disciplina interna. En un ambiente Montessori, libertad no significa movimiento desordenado, sin objeto y sin orden. Se refiere a una libertad psicológica que consiste en la autodisciplina, el dominio de sí mismo y la circunstancia que le rodea.

Cuando se trabaja con límites claros y consistentes, el niño tiene la libertad de:

1. Reflexionar sobre sus propios actos

2. Determinas sus consecuencias, tanto para él, como para los demás

3. Probarse a sí mismo contra los límites de la realidad

4. Averiguar qué le proporciona una sensación de realización y qué le deja insatisfecho

5. Descubrir sus capacidades y defectos

Cuando el niño es libre, tiene la oportunidad de desarrollar un autoconocimiento, y si se conoce a sí mismo, ¿crees que sea capaz de sobre pasar obstáculos? ¿tendrá la capacidad de manejar sus emociones? ¿ sabrá cuáles son sus limitaciones y hasta dónde puede llegar?

Para más información sobre nosotros vista: www.montessoriqro.com

Desarrollando el potencial de tus hijos

Respeto al ritmo y proceso de cada niño

“Cuando enseñas algo al niño , le has robado la experiencia de aprenderlo. Debemos ser cautelosos antes de quitarle esa experiencia al niño”.
Dicho Indígena

Según Edward Dale, “la gente recuerda únicamente el 10% de lo que ha leído, 20% de lo que ha discutido pero 90% de lo que ha experimentado”. Interesante, no? Eso me hace pensar que cuando en el Colegio facilitamos que los niños manipulen materiales, estamos permitiendo que experimenten e interioricen. 

Hace poco leí un ensayo sobre Pedagogía India y me sorprendí de las similitudes que nuestro enfoque educativo tiene con estas tribus que el día de hoy conservan sus tradiciones en algunos lugares de Estados Unidos.

Los niños nativos aprenden simplemente siguiendo a sus padres y otros parientes a donde vayan de una jornada a otra, acumulando conocimiento por absorción, imitación y a veces instrucciones.

Los indígenas sentían que los niños aprenden de forma diferente que los adultos. Por lo tanto el aprendizaje debe tener su propio ritmo y respeto por el mismo. Una vez que el niño está preparado y se considera que está listo para cierto conocimiento, este se prepara de manera muy cuidadosa y se le presenta. No se le lanza sin cuidado, no se deja a su alcance, sino que se le entrega en forma de un ritual que hace que los que lo reciben sientan que lo que se les ha entregado ha sido preparado, de alto valor y por consecuencia será apreciado, recordado pasará a la siguiente generación de la misma forma.

Otro aspecto de la pedagogía indígena tiene que ver conque las lecciones importantes de la vida no solo tienen lugar entre personas sino que son parte de un mundo más grande. La Tierra contiene cosas que necesitamos saber las cuales son demasiado importantes para que sean únicamente de los seres humanos, estas lecciones esenciales están integradas en los animales, las plantas, las montañas y los ríos a nuestro alrededor. En pocas palabras, el aprendizaje no solo toma lugar entre personas. La Tierra es nuestra maestra.

María Montessori sostiene “ Si educamos al niño para darse cuenta de la misión cósmica de los animales y otros seres a su alrededor, entonces estaría preparado para sentir gratitud por toda la creación” además reconoce “todas las cosas son parte del Universo y están interconectadas para formar una sola unidad”. (Conferencia en Roma 1946)

Sigamos trabajando para que el respeto por el ritmo de aprendizaje del niño, los rituales a la hora de mostrarle conocimiento y el objetivo de guiarlo hacia la consciencia de su lugar y misión en el Universo sean parte de nuestro sistema educativo y de esta manera lograr que no se produzcan personas que no solo pueden pasar exámenes, sino que tienen la oportunidad de convertirse en “personas reales”.

Visita www.montessoriqro.com para conocer más sobre el Colegio Montessori de Querétaro

Esto también es parte del efecto que tiene Montessori en tus hijos y su entorno.

Disciplina e Independencia

En esta ocasión quisimos compartir con ustedes un poema de autor desconocido que resume de una manera muy sutil e inteligente la mejor manera de fomentar la disciplina y sobre todo la independencia en nuestros hijos.

Esto es una probadita de lo que veremos en nuestra conferencia “Disciplina e Independencia” que llevaremos a cabo en Septiembre en las instalaciones de nuestro Colegio. Para más información puedes contactarnos.  Read more

Características de un niño de 6 a 12 años

Conoce sus características y déjate sorprender

La educación entre los 6 y los 12 años no es una continuación directa de la etapa anterior, pero se basa en dicha etapa. En lo psicológico, cambia decididamente la  personalidad  y, conforme lo ha determinado la naturaleza, durante este período el niño adquiere todo cuanto tenga que ver con la cultura, tal como en la fase anterior había absorbido las impresiones provenientes  del medio.

La conciencia, que ha tenido ya un considerable desarrollo, ahora sale expulsada en una dirección determinada, la inteligencia se extrovierte y el niño muestra una predisposición a indagar el por qué de las cosas como nunca lo había hecho.

Los saberes se comparten con mucha más facilidad cuando hay entusiasmo por aprender; es por eso que en esta etapa se siembra la semilla de todo, pues la mente del niño es similar a un suelo fértil dispuesto a acoger lo que más adelante germinará en forma de cultura.

Pero si en este periodo especial la mente no recibe la atención suficiente o no logra satisfacer sus necesidades vitales, termina por atrofiarse artificialmente, y a partir de entonces se resistirá al saber que pueda descubrir. Si la semilla se siembra demasiado tarde, ya no quedará ningún interés; sin embargo, a los seis años se recibe toda manifestación de cultura con entusiasmo, y estas semillas que se siembran hoy en el niño crecerían y se expandirían mañana.

Un segundo aspecto de la educación a esta edad está relacionado con la manera en que el niño explora el terreno ético. Ya no es receptivo, no absorbe impresiones con facilidad como lo hacía antes; ahora quiere comprender por sus propios medios y no se contenta con aceptar simples hechos. A medida que se desarrolla, el niño quiere aplicar su propia interpretación de las cosas, que muy a menudo será muy distinto que el de los adultos.

Una tercera cuestión interesante que se observa en el niño de esta etapa, es la necesidad que lo impulsa a relacionarse con otros, pero no meramente para estar acompañado, sino buscando alguna forma de actividad organizada.

Le gusta juntarse con los demás en grupos  por el hecho de que cada uno ocupa determinada posición. Esta es una tendencia natural que hace que la especie humana viva en forma organizada. Cuando al niño de esta etapa se le ofrecen todas las posibilidades de adquirir cultura para que pueda ampliar su panorama y sus ideas acerca del mundo, se formará y desarrollará tal organización.

Un cuarto aspecto el niño de los 9 a los 12 años está listo para abrirse al conocimiento del universo en sí. Es por ello que la escuela de esa época debe incluir una exposición del mundo lo más completa  posible, y no ser dividida en unidades aisladas de materias, como se acostumbra actualmente en las escuelas tradicionales.

Un quinto aspecto está ligado en esta etapa a la consolidación de la lecto-escritura que se desarrollará tan naturalmente como lo hizo el lenguaje en el periodo anterior. En esta etapa mientras más descubrimientos se pongan a su disposición, más se le estimulará a explorar el lenguaje escrito.

Conoce más sobre una Primaria Montessori