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Terminología Montessori

Como cualquier experto en su campo de aplicación, las personas que trabajan con la Filosofía Montessori utilizan cierta terminología que muchas veces a las personas que no están 100% involucradas les cuesta trabajo entender.

Aqui te presentamos una guía rápida de algunos de los términos más utilizados en Montessori:

Ambiente preparado: un lugar en donde el niño encuentra todo lo necesario para satisfacer sus necesidades físicas, psíquicas y sociales. En la Filosofía Montessori, un salón de clases se convierte en un ambiente preparado.

Control de error: el Material Montessori está diseñado para que el niño reciba retroalimentación mientras trabaja, permitiéndole reconocer, corregir y aprender de sus errores sin depender de la supervisión del adulto. Dándole control de su actividad motiva su autoestima y sus ganas de aprender.

Normalización: proceso de desarrollo natural marcado por el amor al trabajo, concentración, auto-disciplina y gozar los logros. María Montessori observó que la normalización es un proceso natural en los seres humanos a cualquier edad.

Trabajo: Actividad con un propósito. La Doctora Montessori observó que los niños aprenden a través de actividades que escogen ellos mismos con un propósito. En Montessori, a las actividades de los niños se les llama trabajo.

Educación Cósmica: En Taller (primaria), a los niños se les da una visión del universo que les ayuda a descubrir cómo todas las partes del cosmos están conectadas y son interdependientes. Los niños entre 6 y 12 años aprenden sobre el universo, las galaxias, nuestra galaxia, nuestro sistema solar y el planeta Tierra; todo lo que aconteció para que surgieran. Desarrollando respeto por eventos pasados, los niños se hacen conscientes de sus roles y responsabilidades en una sociedad global del hoy y mañana.

De lo concreto a lo abstracto: un proceso lógico apropiado a su desarrollo, que permite al niño llegar a un entendimiento abstracto, de un concepto que trabaja por primera vez de forma concreta.

Estos son sólo algunos términos utilizados en la Filosofía Montessori. Espera nuestra siguiente publicación para aprender más sobre el “lenguaje Montessori”.

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Características de un Guía Montessori

Al hablar de un maestro(a) dentro de la Filosofía Montessori se alude a un nivel superior de enseñanza que comprende todas las dimensiones humanas a saber, la física, mental, emocional y espiritual en la práctica de su labor diaria como educador(a).

En Montessori a los maestros les llamamos “Guías” porque su propósito es mostrar el camino. Una de las principales características de un Guía Montessori es el hecho de dejar su ego aparte para entender que el protagonista del ambiente (salón) no es él sino el niño; no está ahí para imponer un conocimiento, está ahí para acompañar y guiar al niño a que descubra y explore el ambiente por sí mismo.  

María Montessori en su libro “La mente absorbente del niño”, describe las características y requisitos que son indispensables en un Guía Montessori, aquí citamos algunas de ellas:

CARACTERÍSTICAS

– “Debe ser como la llama cuyo calor activa, vivifica e invita. La educadora que fascina a los niños, los interesa en ejercicios diversos, que incluso si no son muy importantes por sí mismos, poseen la gran ventaja de atraer al niño. La educadora activa, atrae más”

– “Debe servir bien al espíritu, ayudar al niño a actuar, querer y pensar por sí mismo.”

– “Si el comportamiento de la educadora corresponde a las exigencias del grupo de niños que se le ha confiado, la educadora verá cómo en su clase florecen las cualidades sociales”

– “Se concentra en el ambiente (salón) porque de allí saldrá la curación y la atracción que polarizará la voluntad de los niños… todo en su sitio, limpio, brillante y alegre…”

REQUISITOS:

– Autopreparación: “Debe poseer imaginación viva, porque en las escuelas tradicionales la educadora conoce el comportamiento inmediato de sus alumnos, y sabe que debe ocuparse de ellos y lo que dbee hacer para instruirlos; en cambio, la educadora montessoriana se enfrenta con un niño que, por así decirlo, aún no existe. Esta es la diferencia principal”

– Servicio: “Servir y servir bien, servir al espíritu. No se trata de lavar al niño si está sucio…la base de nuestra enseñanza es que el niño no sea servido en ese sentido. Tiene que adquirir independencia física bastándose a sí mismo; independencia de voluntad con la propia y libre elección; independencia de pensamiento con el trabajo realizado sólo, sin interrupción”

– Fe: “Debe tener fe en que el niño que tiene delante mostrará su verdadera naturaleza cuando encuentre un trabajo que le atraiga… debe dedicar sus energías en provocar ese despertar”

– Justicia: “La justicia es verdaderamente espiritual, intenta que cada niño realice al máximo sus posibilidades. Justicia es dar a cada ser humano la ayuda que puede llevarlo a conseguir su plena estatura espiritual…”

– Amor: “Existen dos niveles de amor. A menudo cuando se dice amar a los niños, se hace referencia a los cuidados, a las caricias que se le prodigan y nos une a ellos una relación espiritual”… “Pero el nivel del que hablo es otro. Aquí el amor ya no es personal ni material: quien sirve a los niños siente que sirve al espíritu del hombre, al espíritu que debe liberarse. la diferencia de nivel ha sido salvada realmente, no por la educadora, sino por el niño; es la educadora quien se ha sentido elevada a un plano que no conocía”.

Gracias a todos los Guías que se entregan a esta gran labor.

En este camino, juntos desarrollamos el potencial de nuestros niños.

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Ciencias en Vacaciones

En estas vacaciones, casa puede ser el lugar ideal para que tu hijo(a) descubra cómo funciona el mundo por medio de experimentos.

Hay muchos experimentos sencillos que puedes hacer en casa, aqui te damos algunos ejemplos:

1. A FLOTAR

– Reúne algunos objetos que sepas que flotan y otros que sepas que se hunden. Junto con tu hijo(a) adivinen qué objeto flotará y cuál llegará al fondo.

– Llena un recipiente con agua y ve colocando en su interior los objetos uno a uno para que puedan observar si han acertado.

2. MAGNÉTICO O NO

– En una cesta coloca una serie de objetos. Asegúrate de que algunos estén hechos con fierro y puedan tomarse con un imán y otros estén hechos de materiales no magnéticos.

– Prepara dos tarjetas una que diga “Magnético” y la otra que diga “No magnético”

– Utiliza un imán para mostrarle a tu hijo(a) qué objeto puede ser magnético y cuál no y colócalos junto a la tarjeta correcta.

– Ahora pídele a tu hijo que con el imán pruebe cada objeto y los coloque junto a la tarjeta correcta.

3. VIVIENTE O NO VIVIENTE

– Llena una cesta con objetos que representen cosas vivientes (pájaros de juguete, animales de granja, árboles, personas, etc) y no vivientes (un coche de juegute, un espejito, una llave, un corcho, etc)

– Prepara tarjetas con las palabras “Viviente” y “No viviente”

– Muéstrale a tu hijo con un ejemplo qué objeto puede ser viviente y cuál no, colocándolo junto a la tarjeta correcta

– Ahora pídele que tome un objeto de la cesta y lo coloque junto a la tarjeta correcta.

Hay muchos experimentos que puedes hacer en casa, hecha a volar tu imaginación y observa en qué se interesa tu hijo.

Sigue desarrollando todo su potencial

Algunos de los ejemplos han sido tomados del libro “Cómo obtener lo mejor de tus hijos” de Tim Seldin, Ed. Grijalbo. Te lo recomendamos!

Enriquece el vocabulario de tus hijos

En Montessori se utiliza un proceso de tres etapas para enriquecer el vocabulario de los niños entre 3 y 6 años. En la primera etapa se muestra al niño los objetos con los que se va a trabajar nombrándolos por su nombre. En la segunda etapa se ayuda al niño a establecer una relación entre el lenguaje y su propia experiencia proporcionándole el nombre del objeto y pidiendo que lo señale. En la tercera etapa, se le pide al niño que nombre algo sin habérselo mencionado antes.

Aquí un ejemplo de cómo puedes enriquecer el vocabulario de tus hijos aplicando esta técnica en casa:

El juego de las frutas: Coloca tres frutas de diferente color frente a ustedes

1a etapa:

Nombra cada fruta por su nombre tomándola con la mano y mostrándosela a tu hijo(a). Recuerda que en esta etapa (3 – 6 años) es importante no saturar a tu hijo(a) con adjetivos, utiliza oraciones simples: “esta es una manzana”

2a etapa:

Pídele a tu hijo(a) que te muestre los objetos cuando mencionas el nombre. “Dame la manzana” o “Dame la pera”. Si tu hijo(a) comete un error, con paciencia enséñale nuevamente la lección desde la primera etapa.  

3a etapa:

Pídele a tu hijo que nombre la fruta que señales: “¿Qué fruta es esta?”. Si se equivoca, enséñale nuevamente la lección, repitiendo con paciencia los nombres de los objetos como en la primera y segunda etapa.

Estos ejercicios se pueden hacer con cualquier objeto en casa, recuerda mantener un vocabulario simple y sin tantos adjetivos. Si repites este ejercicio constantemente te sorprenderás lo mucho que puedes enriquecer el vocabulario de tus hijos en poco tiempo. Observa el avance que tiene tu hijo(a) y, si así lo permite, haz que enfrente retos diferentes.

Disfruta cada cosa que hagas con tu hijo(a), ellos están en la etapa más sensible y en la que absorben más conocimiento. Tú puedes estimular su aprendizaje y desarrollar todo su potencial.

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Disciplina Inteligente parte II

En nuestra última publicación, hablamos sobre el objetivo de la disciplina inteligente de acuerdo a Vidal Schmill:

“EL OBJETIVO DE LA DISCIPLINA INTELIGENTE ES LOGRAR QUE LOS HIJOS O ALUMNOS PUEDAN CONVERTIRSE A SÍ MISMOS EN PERSONAS CAPACES DE SER AUTÓNOMOS Y CONSTRUCTIVOS PARA EL ENTORNO SOCIAL EN EL QUE VIVEN.”

Hablamos también sobre la importancia de que los padres conozcan las necesidades naturales de sus hijos y evitar pasar por encima de ellas o exigir más de lo que el pequeño puede hacer ya que esto puede causar enojo y furstaración en los niños.

En esta publicación, te presentamos algunos ejemplos de cómo trabajar con esas necesidades:

– Las necesidades naturales en el niño son: de movimiento, orden, exploración, independencia, etapa sensorial. Cuando el niño no tiene satisfechas estas necesidades, entra en conflicto y confrontación con el adulto.

– El niño debe conocer con anticipación lo que esperamos que haga y cuáles son las reglas. En dónde y en qué momentos  puede hacer ciertas cosas y en dónde y cuándo no. Por ejemplo: puede correr en un parque, en el patio, etc. siempre y cuando sea el momento adecuado para ello, pero no puede correr en la calle o en un lugar reducido ya que podrá lastimarse o romper algo.

– Las consecuencias siempre deberán ponerse de acuerdo al límite roto, no son castigos, sino una forma de reparar el daño hecho. Si tiró algo deberá recogerlo, si corre a pesar de que se dio la indicación de no hacerlo, entonces deberá estar tomado de nuestra mano, sentarse un momento, etc.

Estas consecuencias se deben aplicar siempre que el límite se rompa independientemente de nuestro estado de ánimo o grado de tolerancia y sobretodo mostrar congruencia, ya que de nada sirve marcar un límite si en el fondo el niño sabe que nos hace gracia su conducta o bien que nos causa culpa poner límites y consecuencias. Es importante evitar caer en discusiones, perder la calma y el castigo físico.

– El niño debe saber que sus actos tienen una finalidad y un beneficio para sí mismo y para los demás, ya que de esta manera tendrá interés en cumplir con lo acordado.

– Solamente el niño confiará en el adulto cuando sabe que lo que le pide es por un bien, cuando no existen trampas, mentiras o chantajes. Por ejemplo, si la madre miente al niño acerca de que no va a salir de casa y lo hace cuando el pequeño está distraído, cuando le dice que si no obedece “mamá se pondrá triste”, cuando le decimos al pequeño que si no  come se pondrá flaco y feo, etc.

Cuando el niño confía en nosotros ni siquiera espera que le demos explicaciones, ni es necesario que lo hagamos. Si el adulto está seguro de lo que hace  el niño lo estará.

Recordemos jamás caer en estos extremos cuando tratemos de educar a nuestro hijo:

  • La impunidad del acto causado por minimizar un daño y justificar indebidamente la conducta del niño.
  • El resentimiento: derivado de sancionar exageradamente un acto que no merecía una reacción o un acto de represalia mayor al que la importancia del propio  acto merecía y, por supuesto, evitar manazos, nalgadas, gritos. etc.  

La disciplina como se ha planteado aquí propicia:

  • Responsabilidad 
  • Respeto 
  • Honestidad 

Esta es la verdadera Educación basada en Valores

Seguramente como padre aún tienes muchas dudas ya que la educación no se basa en recetas, pero sí en una preparación e información responsable por parte del adulto. Es por esto que los invitamos a asistir a las reuniones de Padres que tenemos en el Colegio Montessori de Querétaro, ya que los temas tratados siempre son preparados y pensados para disipar las dudas que como padres tenemos y sobretodo beneficiar a nuestros hijos.

También te invitamos a que nos hagas llegar tus comentarios y preguntas a través de nuestra página en facebook.

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Disciplina Inteligente

Como lo dijimos en nuestra publicación pasada, queremos compartir con ustedes algunas sugerencias para que sea más sencillo que tu hijo logre manejarse con libertad y disciplina en su día a día.

En primer lugar es necesario eliminar los premios y castigos, ya que estos no educan ni desarrollan la voluntad, únicamente sirven para modificar conductas a costa de una doble moral en donde el individuo actúa solamente para obtener un premio o evitar un castigo pero no logra auto contenerse  ni autorregularse.

Vidal Schmill, autor del libro Disciplina Inteligente lo explica de la siguiente manera:

“EL OBJETIVO DE LA DISCIPLINA INTELIGENTE ES LOGRAR QUE LOS HIJOS O ALUMNOS PUEDAN CONVERTIRSE A SÍ MISMOS EN PERSONAS CAPACES DE SER AUTÓNOMOS Y CONSTRUCTIVOS PARA EL ENTORNO SOCIAL EN EL QUE VIVEN.”

Así mismo Schmill sugiere a los padres los siguientes puntos:

  • Estructura: Crear una estructura de horarios y rutina de actividades clara y predecible. La saturación de actividades extraescolares en los niños impide que el niño vaya logrando por sí mismo llevar a cabo una rutina de sus actividades.
  • Hábitos: Repetir cuantas veces sea necesario las acciones que se desean convertir en un hábito. Los niños de menos de 5 años requieren que los padres les recuerden continuamente las acciones por realizar como lavarse los dientes, bañarse, recoger sus cosas antes de dormir, etc. lo cual no implica que los padres lo hagan por ellos.
  • Refuerzo: Platicar con tu hijo sobre sus conductas adecuadas y las de otras personas. Esto no debe convertirse en comparaciones o premios, más bien podemos hacer ciertos comentarios como: “¡qué limpio y ordenado se ve tu cuarto!” o “Qué bueno que recordaste lavar tus manos antes de comer”, etc.
  • Reflexión: Cuando tu hijo se comporte de manera inadecuada es importante especificar el efecto que produjo su conducta. No se deberá recurrir al chantaje o al reproche. Es importante hacerle ver que lo que no estuvo bien fue su acción. Nunca debemos decirle que es malo, desobediente, flojo, etc. ya que eso solamente etiqueta al niño
  • Reparación o consecuencia: Cuando tu hijo produce un daño, éste debe ser reparado de manera proporcional a la magnitud del acto cometido. Es lo que conocemos como consecuencias y siempre deberán aplicarse de acuerdo al límite roto, no poner castigos ni mucho menos imponer conductas que lo humillen.
  • Cierre: Una vez reparado el daño, no se volverá a hablar sobre lo mismo una y otra vez. Cuando se ha puesto una consecuencia adecuada no es necesario estar recordando todo el tiempo lo que no pudo hacer ya que esto sólo refuerza la conducta negativa.

Para  que realmente exista un ambiente de disciplina y respeto es necesario evitar que se den continuamente conductas inadecuadas ya  que una vez que el niño conoce las reglas y limites, éstos deben ser respetados. Sin embargo debemos tomar en cuenta que el niño por naturaleza es ordenado, respetuoso y obediente, es el ambiente y la relación con los adultos lo que lo hace  desviarse de su desarrollo natural.

Es por esto que los padres y educadores deben conocer las necesidades naturales del niño y evitar exigir más de lo que el pequeño puede hacer y sobretodo evitar pasar por encima de sus propias necesidades, lo que causa enojo, frustración y rebeldía en los niños.

El bebé de 0 a 12 meses solamente  obedece sus instintos naturales, no tiene conciencia de sus actos y el adulto no debe obligarlo a realizar actividades que no desea y mucho menos reprimir sus conductas.

Los niños de 1 a 3 años solamente pueden obedecer al adulto cuando confían en él y cuando éste respeta la naturaleza del  pequeño.

El niño de 3 a 6 años obedece cuando tiene interés en ello, cuando conoce  las reglas y las consecuencias, cuando no se le pide actuar en contra de su naturaleza y sobretodo cuando confía en el adulto. En esta etapa el niño ya es conciente de lo que sus actos significan, en esta edad aparece la conciencia y se desarrolla la voluntad. Por lo mismo es importante tomar muy en cuenta  lo anterior.

En nuestra próxima publicación platicaremos de ejemplos para la aplicación de estas sugerencias.

Te recomendamos leer el libro “Disciplina Inteligente” de Vidal Schmill.

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Comprender la ciencia

BIOLOGÍA EN EL AMBIENTE MONTESSORI: TALLER I (Niños entre 6 y 9 años)

La Dra. Montessori observando al niño en sus diferentes etapas, estableció de acuerdo a los períodos sensibles y los intereses del niño en cada una de ellas, una manera diferente de acercarlo a la cultura y naturaleza.

Para los chicos de Taller enumera las siguientes características que se deben de tomar en cuenta para acercarlos al estudio de la naturaleza y que retomaremos durante todo este ciclo escolar en el Colegio Montessori de Querétaro:

a)     Imaginación

b)     Apertura al mundo que lo rodea

c)     Interés en clasificar

d)     Necesidad de conocer “el todo y las partes”

e)     Socialización. Sentido de pertenencia

f)       Mayor conciencia de sí mismo

g)     Conciencia moral: bueno-malo, justo-injusto

Es importante reconocer que a esta edad los niños tienen una tendencia natural a la investigación, ahora les interesa conocer más de los animales y plantas, ordenarlos y clasificarlos, pues su panorama se abre maravillándose ante la belleza y variedad de la vida que de pronto “aparece” y se presenta ante sus ojos. En esta etapa es vital que el niño salga y observe, quizá que adopte una planta especial que cuidar.

Los experimentos tanto de botánica como de fenómenos físicos y químicos, son la forma más fácil y accesible para acercarlo a las ciencias naturales pues lo fascinan siendo para ellos algo casi mágico cuando aparece ante sus ojos algún fenómeno inesperado. La germinación es para ellos siempre muy interesante, tanto como la combinación química de gases, el cambio de la materia, alguna reacción química etc. Luego querrá indagar la razón de las cosas.

La Dra. Montessori, en su libro “La educación de las potencialidades humanas” dice al respecto: “La educación entre los seis y los doce años no es una continuación directa de la etapa anterior, pero se basa en dicha etapa. El niño de seis años que ha concurrido a una escuela Montessori corre con la ventaja de tener más conocimientos que el que no ha vivido esa experiencia. Sabe leer y escribir, se interesa por la matemática, la ciencia, la geografía e historia y entonces resulta más fácil involucrarlo en otros conocimientos”.

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Diferencias Montessori vs Tradicional

Hay muchas publicaciones acerca de las diferencias entre una educación Montessori y una educación tradicional como normalmente la conocemos.
Aqui compartimos contigo una lista básica de las diferencias más comentadas:

Método Montessori: Se hace un especial énfasis en estructuras cognoscitivas y desarrollo social

Método tradicional: Énfasis en conocimiento memorizado y desarrollo social.

Método Montessori: La maestra desempeña un papel de guía, sin obstaculizar las actividades en el salón. El niño es un participe activo en el proceso de enseñanza y aprendizaje

Método tradicional: La maestra desempeña un papel dominante y activo en el salón. El niño es un participante pasivo en el proceso de enseñanza y aprendizaje

Método Montessori: Grupos con distintas edades lo que motiva a los niños a enseñar, colaborar y ayudarse mutuamente

Método tradicional: Grupos de la misma edad. La enseñanza la hace la maestra y no se motiva a la colaboración

Método Montessori: El ambiente preparado y el Método alientan a la autodisciplina interna

Método tradicional: Se hace énfasis en la disciplina externa y no existe un ambiente preparado especialmente para las necesidades del niño.

Método Montessori: La enseñanza en grupo y por individuo se adapta a cada niño y su estilo de aprendizaje

Método tradicional: La enseñanza en grupo es de acuerdo al estilo de aprendizaje de los adultos

Método Montessori: El niño escoge su propio trabajo de acuerdo a su interés y habilidad

Método tradicional: La estructura curricular para el niño está hecha con poco enfoque hacia su interés.

Método Montessori: Material científico y multisensorial para la exploración física

Método tradicional: Pocos materiales para el desarrollo sensorial y la concreta manipulación

Espera más información acerca del Método Montessori.

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Qué hacer con mis hijos en vacaciones

 

Tips para papás con niños entre 3 y 6 años

Te compartimos algunos tips que no sólo ayudarán en el entretenimiento de su hijo, si no que además lo ayudarán en su proceso de lecto-escritura.

 

 

Rompecabezas

Cuando compres un rompecabezas, elige uno de preferencia con pijas y de máximo 25 piezas (dependiendo de la edad, hay niños que a los 5 ya pueden con un reto de 100 piezas). Cada vez que tu hijo tome una pieza con los 3 dedos (pulgar, índice y medio) estará preparando su mano para la toma del lápiz, herramienta esencial para la escritura. Además, los rompecabezas son ideales para los periodos de concentración y alternativas de pensamiento (resolución de problemas).

Lectura

Lee con tu hijo todas las noches. En este periodo, escoge libros que reflejen la vida cotidiana de forma real y busca que contengan más imágenes que texto e invítalo a que él también cuente la historia. Si conoce algunas letras, haz que participe identificándolas en el texto.

Juego de letras

Aprovecha cualquier momento para hacer este juego con tu hijo: Escoge una letra de las que ya conoce y jueguen a nombrar 5 objetos a su alrededor que empiecen con el sonido de esa letra. Cuando tu hijo de una respuesta equivocada, evita el “No” y enfatiza en el sonido de la primera letra.

Arte

Una manera ideal para que tu hijo exprese sus sentimientos y emociones es a través del arte. La pintura es una buena opción. Si no tienes a la mano un caballete, consigue rotafolios en blanco y pégalos a una pared. Facilítale a tu hijo brochas gruesas y pinturas de lavables y no tóxicas. No te preocupes por el tiradero, en esta etapa es importante que tu hijo se manche, juegue y explore para que desarrolle todo su potencial.

La filosofía Montessori basa gran parte del aprendizaje en la memoria y experiencia sensorial fundamental en el desarrollo de habilidades como la motricidad fina, la discriminación visual, seguimiento de secuencias, el orden y la lógica. Todas estas herramientas interiorizadas de una forma adecuada en el niño resultarán en el proceso de la lecto-escritura y el desarrollo del pensamiento lógico-matemático.

Vacaciones: actividades para niños de 1.5 a 3 años

El método Montessori se basa entre otras cosas en un ambiente preparado para desarrollar el potencial de los niños. Un ambiente preparado no debe existir únicamente en el Colegio, también puede empezar desde casa.  Compartimos contigo algunos ejemplos que puedes empezar a aplicar:

  • Observa cuáles son los juguetes que más utiliza tu hijo y procura siempre tenerlos a su alcance en estantes, libreros o repisas que correspondan con su altura para que le sea fácil alcanzarlos.
  • Un juego de escoba, recogedor, trapeador y cubeta de su tamaño serán de gran atractivo para tu hijo porque, como te habrás dado cuenta, en esta etapa imita todo lo que tú haces. Con esta actividad tu hijo desarrollará coordinación motriz gruesa y el cuidado del ambiente que lo rodea.
  • Escoge recipientes de diferentes tamaños y formas que sean fáciles de abrir y cerrar. Mételos en una caja de fácil acceso para sus manos.  Algunos ejemplos de objetos que pueden resultar interesantes para tu  hijo son: un estuche para cepillo de dientes, un joyero o una cajita para abrir y cerrar, recipientes con sus tapas, cajitas de anillos. Evita meter en esta caja objetos que tu hijo deba enroscar ya que en esta etapa, el niño aún no adquiere la suficiente coordinación y fuerza para realizar esta acción. Con ejercicios como estos, tu hijo empezará a desarrollar las habilidades que requiere para la siguiente etapa.
  • Utiliza una bolsa de tela con jareta para que introduzcas en ella diferentes objetos para que tu hijo los pueda meter y sacar. Este tipo de actividades, ayuda a que tu hijo desarrolle coordinación motriz fina y concentración.
Recuerda: ¡disfruta esta etapa!