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El Gran Mito sobre Montessori

¿Cuántas veces hemos oído que en Montessori “los niños hacen lo que quieren?

Este es el principal mito alrededor de la Educación Montessori. Cuando la gente hace ese tipo de comentarios sin saber, dan por hecho que en un ambiente (salón de clases), los niños no tienen estructura, trabajan sin orden,  sin ningún objetivo y aparentemente sin ningún control. Nada más alejado de la realidad.

Te invitamos a que eches un vistazo a lo que pasa dentro de un ambiente en el Colegio Montessori de Querétaro.

 

 

¿Sigues creyendo que los niños hacen lo que quieren?

 

La Televisión y los Niños

Si bien es cierto que en la actualidad, la televisión es parte de nuestras vidas, es importante establecer ciertos controles y medidas con nuestros hijos acerca de los horarios y el contenido de los programas.

De acuerdo con el autor de “How to Raise an Amazing Child”, Tim Seldin,  los valores y conocimiento de los niños estaban basados tradicionalmente en cuatro factores fundamentales: la casa, la escuela, la religión y el grupo de amigos. Hoy en día la televisión representa un quinto factor muy poderoso en la cultura y sobre el cual tenemos muy poco control. En algunos casos, desgraciadamente, la televisión se ha convertido en la niñera perfecta.

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Existen varios problemas relacionados con la televisión poco controlada y los niños. La violencia que hoy se ve, incluso en caricaturas, es preocupante. En un año un niño puede observar miles de asesinatos, peleas, accidentes automovilístios y explosiones de todo tipo.

Otro gran problema con respecto a la televisión es su poder hipnótico. Los niños pueden sentarse por horas a ver televisión y parecen estar en trance. El ver televisión es una esperiencia pasiva, no requiere imaginación, esfuerzo o raciocinio.

El cerebro y la televisión

En su artículo “TV y salud. Por una infancia en libertad”, Sara Vaquero comenta sobre algunos estudios realizados por Herbert Krugman quien observando el encefalograma de los televidentes, constató que en 30 minutos se pasaban de ondas beta (que indican un estado de alerta y atención consciente) a ondas alfa (que indican falta de atención receptiva).

Se hizo otro experimento con 10 niños viendo su programa televisivo favorito. Se formuló previamente la hipótesis de que como los niños estaban interesados, los dibujos de las ondas cerebrales alternarían entre las ondas beta y las alfa. Sin embargo, no lo hicieron. Los niños se hundieron en las butacas y estuvieron casi todo el rato en alfa. Esto significa que mientras estaban viendo la televisión, ni reaccionaban, ni se orientaban ni enfocaban; sencillamente estaban “alelados”. Una explicación de este fenómeno es que la televisión cierra la parte izquierda del cerebro, que se enarga de la lógica secuencial, las palabras, el análisis y el razonamiento. Sólo procesa un estímulo cada vez, lo que da lugar a metódicas secuencias de pensamiento. La parte izquierda del cerebro “se desconecta” cuando uno ve la televisión. El hemisferio derecho se ocupa de las imágenes, los colores, los ritmos y las emociones, y procesa la información emocionalmente, no críticamente. El cerebro izquierdo recoge el contenido de lo que alguien dice, mientras que le derecho admite el gesto no verbal, el tono de voz y la mirada.

Conscientes de estos argumentos y otros muchos, algunos padres han decidido prohibir la televisión por completo.

Si eres de esos padres que quiere que sus hijos vean tele, entonces dosifícala. Ten en mente que los niños no necesitan la televsión para entretenerse.

Escoge los programas que consideres aptos para tus hijos.

Establece el tiempo que consideres bueno para que tus hijos vean la televisión.

Considera el contenido de  los comerciales proyectados durante los programas que les dejes ver. Por lo general, los canales de caricaturas solo promueven otras caricaturas en esos cortes.

No importa si escoges DVDs o programas con elementos educativos, aplica las mismas reglas.

La televisión no debe estar en el cuarto del niño.

La televisión no puede estar prendida a la hora de la comida, desayuno o cena.

Si bien no podemos tener a nuestros hijos protegidos en una burbuja imaginaria, es importante conocer a lo que están expuestos en los medios electrónicos y televisivos, cuestionarlo y elegir qué, cómo y cuánto miraran.

Visita: http://www.montessoriqro.com

Fuente: Seldin, T. (2006) How to Raise an Amazing Child the Montessori Way. New York. DK Publishing.

http://vidasana.org/noticias-vidasana/tv-y-salud-por-una-infancia-en-libertad.html

 

Cómo lidiar con los berrinches

Los berrinches son típicos entre los niños menores de tres años, aunque existen casos en que estos perduran en otras edades como una manera de obtener lo que quieren. Los niños generalmente harán un berrinche porque están muy cansados, irritables, hambrientos, enfermos o abrumados emocionalmente.  Conforme el niño crece, los berrinches podrán ser, también, una manera de poner a prueba límites o simplemente generar una reacción en el adulto.

Parece como si los niños escogieran los peores momentos para hacer un berrinche. Puede ser que estés conduciendo el auto, comiendo en un restaurante, comprando el super o en casa de amigos. La tendencia natural como padres es querer hacer algo de inmediato, que el berrinche pare porque nos sentimos avergonzados y estresados. En lugar de reaccionar de esa manera, deberíamos recordar que el berrinche significa algo, y que lo único que funciona es llegar al fondo de la causa y abordar las necesidades de nuestro hijo.

Tipos de berrinches

Existe una gran diferencia entre un berrinche en un niño que se encuentra cansado, hambriento o enfermo y aquel hecho por un niño que está enojado, frustrado y poniendo a prueba los límites. El primero, requiere determinar la causa, permanecer calmado y ayudar al niño con comida, descanso y consuelo.

El segundo tipo de berrinche es como cualquier lucha de poder. Se trata del intento de tu hijo de ejercer cierto control en alguna situación en la que se siente impotente. A través del berrinche, el niño está tratando de comunicarnos algo.  Hay que mantener la calma, no engancharse y tratar de descifrar el mensaje oculto. A veces los padres no escuchamos a nuestros hijos, y el berrinche puede ser la manera de pedir que nos detengamos y escuchemos lo que tienen que decir.

¿Cómo lidiar con los berrinches?

  • Algunos niños tienen dificultades con las transiciones y eso puede llevar a un berrinche. Por ejemplo, si estás en el parque, avísale a tu hijo, de manera anticipada, que tendrán que irse pronto. “Nos vamos a ir del parque en 10 minutos. ¿Te gustaría volverte a subir a la resbaladilla?”
  • Si tu hijo está poniendo a prueba los límites, mantente calmado y evita engancharte en sus argumentos. Habla con él en voz suave y dile que entiendes que esté enojado pero que la regla no se romperá. “Entiendo que te quieras quedar en el parque, pero tenemos que ir a casa a cenar”.
  • Si has estado hablando por mucho tiempo con alguien durante la comida o en el teléfono, asegúrate de darle mucha atención a tu hijo cuando termines.

Algunos tips para evitarlos

  • Pídele a alguien que cuide de tu hijo mientras vas al super, si has detectado que ahí hace berrinches de forma frecuente.
  • Explícale lo que hay planeado para el día y manten ese orden.
  • Explícale los límites. Si, por ejemplo, suele hacer berrinches en la tienda porque quiere algun juguete, aclárale antes de llegar a la tienda que no se lo vas a comprar.
  • Evita los golpes. Esta es la manera más segura de enseñarle a ser violento con otros.
  • No trates de contener físicamente a un niño en medio de un berrinche, a menos de que ponga en peligro su seguridad.
  • Evita recurrir  a premios o castigos. Cuando un niño está siendo irracional, estos recursos no funcionan y pueden agravar la situación.
  • Evita discutir. No se puede llegar a algo cuando la otra persona está bloqueada.
  • No avergüences a tu hijo o ridiculices su comportamiento.
  • Evita lidiar con un berrinche en público. Lleva a tu hijo a un lugar en donde puedan estar solos y hablar en privado.

Fuente: Seldin, T. (2006). How to Raise an Amazing Child, the Montessori Way. New York. DK Publishing.

Terminología Montessori II

En nuestra publicación anterior hablamos sobre algunos términos que utilizamos en Montessori. Hoy te compartimos unos más que, sabemos, te ayudaran a comprender mejor la Filosofía.

Mente Absorbente: Desde su nacimiento hasta los 6 años, el niño experimenta un periodo de intensa actividad mental que le permite “absorber” aprendizaje de su entorno, sin un esfuerzo consciente, de manera natural y espontánea.

Período sensible: etapa crítica en el desarrollo humano cuando el niño está biológicamente preparado y receptivo para adquirir una habilidad específica -como es el uso del lenguaje o el sentido del orden- y por lo tanto es particularmente sensible al estímulo que promueve el desarrollo de esa habilidad. Un(a) Guía Montessori prepara el ambiente para cubrir las necesidades de desarrollo en cada período sensible .

Guía: en Montessori el rol del educador es “guiar” a cada niño a una actividad determinada, basada en la observación del proceso natural de cada uno. El niño desarrolla su propio conocimiento mediante el aprendizaje práctico a través de los materiales Montessori.

Gracia y cortesía: a los niños de Casa de los Niños se les enseña las habilidades sociales que utilizarán el resto de su vida, por ejemplo a decir “gracias” y “por favor”; interrumpir una conversación con cortesía, a solicitar ayuda en lugar de demandarla, etc.

Actividades de vida práctica: los niños de Comunidad Infantil (1.8 a 3 años) y Casa de los Niños (3-6años) en ambientes Montessori aprenden a cuidar de sí mismos y del ambiente a través de actividades como: lavarse las manos, sacudir, barrer, trapear (en diferentes niveles de dificultad dependiendo de la edad). Estas actividades ayudan a los niños a trabajar de manera independiente, a desarrollar su concentración y a prepararse indirectamente a la lectoescritura y las matemáticas. Las actividades de vida práctica son de gran interés para los niños pequeños y forman la base para el aprendizaje abstracto.

Ejercicios de sensorial: a través del uso de materiales sensoriales, desarrollan y refinan los 5 sentidos -oler, sentir, escuchar, probar y ver- y forman la base para el habla, la escritura y las matemáticas. Estos ejercicios brindan orden al bombardeo de impresiones sensoriales que el niño experimenta desde su nacimiento.

Si tienes dudas sobre algún término que hayas escuchado, escríbenos y con gusto resolveremos tus dudas. Déjanos tus comentarios, estamos aqui para apoyarte en el desarrollo del potencial de tu hijo(a).

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Terminología Montessori

Como cualquier experto en su campo de aplicación, las personas que trabajan con la Filosofía Montessori utilizan cierta terminología que muchas veces a las personas que no están 100% involucradas les cuesta trabajo entender.

Aqui te presentamos una guía rápida de algunos de los términos más utilizados en Montessori:

Ambiente preparado: un lugar en donde el niño encuentra todo lo necesario para satisfacer sus necesidades físicas, psíquicas y sociales. En la Filosofía Montessori, un salón de clases se convierte en un ambiente preparado.

Control de error: el Material Montessori está diseñado para que el niño reciba retroalimentación mientras trabaja, permitiéndole reconocer, corregir y aprender de sus errores sin depender de la supervisión del adulto. Dándole control de su actividad motiva su autoestima y sus ganas de aprender.

Normalización: proceso de desarrollo natural marcado por el amor al trabajo, concentración, auto-disciplina y gozar los logros. María Montessori observó que la normalización es un proceso natural en los seres humanos a cualquier edad.

Trabajo: Actividad con un propósito. La Doctora Montessori observó que los niños aprenden a través de actividades que escogen ellos mismos con un propósito. En Montessori, a las actividades de los niños se les llama trabajo.

Educación Cósmica: En Taller (primaria), a los niños se les da una visión del universo que les ayuda a descubrir cómo todas las partes del cosmos están conectadas y son interdependientes. Los niños entre 6 y 12 años aprenden sobre el universo, las galaxias, nuestra galaxia, nuestro sistema solar y el planeta Tierra; todo lo que aconteció para que surgieran. Desarrollando respeto por eventos pasados, los niños se hacen conscientes de sus roles y responsabilidades en una sociedad global del hoy y mañana.

De lo concreto a lo abstracto: un proceso lógico apropiado a su desarrollo, que permite al niño llegar a un entendimiento abstracto, de un concepto que trabaja por primera vez de forma concreta.

Estos son sólo algunos términos utilizados en la Filosofía Montessori. Espera nuestra siguiente publicación para aprender más sobre el “lenguaje Montessori”.

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Enriquece el vocabulario de tus hijos

En Montessori se utiliza un proceso de tres etapas para enriquecer el vocabulario de los niños entre 3 y 6 años. En la primera etapa se muestra al niño los objetos con los que se va a trabajar nombrándolos por su nombre. En la segunda etapa se ayuda al niño a establecer una relación entre el lenguaje y su propia experiencia proporcionándole el nombre del objeto y pidiendo que lo señale. En la tercera etapa, se le pide al niño que nombre algo sin habérselo mencionado antes.

Aquí un ejemplo de cómo puedes enriquecer el vocabulario de tus hijos aplicando esta técnica en casa:

El juego de las frutas: Coloca tres frutas de diferente color frente a ustedes

1a etapa:

Nombra cada fruta por su nombre tomándola con la mano y mostrándosela a tu hijo(a). Recuerda que en esta etapa (3 – 6 años) es importante no saturar a tu hijo(a) con adjetivos, utiliza oraciones simples: “esta es una manzana”

2a etapa:

Pídele a tu hijo(a) que te muestre los objetos cuando mencionas el nombre. “Dame la manzana” o “Dame la pera”. Si tu hijo(a) comete un error, con paciencia enséñale nuevamente la lección desde la primera etapa.  

3a etapa:

Pídele a tu hijo que nombre la fruta que señales: “¿Qué fruta es esta?”. Si se equivoca, enséñale nuevamente la lección, repitiendo con paciencia los nombres de los objetos como en la primera y segunda etapa.

Estos ejercicios se pueden hacer con cualquier objeto en casa, recuerda mantener un vocabulario simple y sin tantos adjetivos. Si repites este ejercicio constantemente te sorprenderás lo mucho que puedes enriquecer el vocabulario de tus hijos en poco tiempo. Observa el avance que tiene tu hijo(a) y, si así lo permite, haz que enfrente retos diferentes.

Disfruta cada cosa que hagas con tu hijo(a), ellos están en la etapa más sensible y en la que absorben más conocimiento. Tú puedes estimular su aprendizaje y desarrollar todo su potencial.

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Disciplina Inteligente parte II

En nuestra última publicación, hablamos sobre el objetivo de la disciplina inteligente de acuerdo a Vidal Schmill:

“EL OBJETIVO DE LA DISCIPLINA INTELIGENTE ES LOGRAR QUE LOS HIJOS O ALUMNOS PUEDAN CONVERTIRSE A SÍ MISMOS EN PERSONAS CAPACES DE SER AUTÓNOMOS Y CONSTRUCTIVOS PARA EL ENTORNO SOCIAL EN EL QUE VIVEN.”

Hablamos también sobre la importancia de que los padres conozcan las necesidades naturales de sus hijos y evitar pasar por encima de ellas o exigir más de lo que el pequeño puede hacer ya que esto puede causar enojo y furstaración en los niños.

En esta publicación, te presentamos algunos ejemplos de cómo trabajar con esas necesidades:

– Las necesidades naturales en el niño son: de movimiento, orden, exploración, independencia, etapa sensorial. Cuando el niño no tiene satisfechas estas necesidades, entra en conflicto y confrontación con el adulto.

– El niño debe conocer con anticipación lo que esperamos que haga y cuáles son las reglas. En dónde y en qué momentos  puede hacer ciertas cosas y en dónde y cuándo no. Por ejemplo: puede correr en un parque, en el patio, etc. siempre y cuando sea el momento adecuado para ello, pero no puede correr en la calle o en un lugar reducido ya que podrá lastimarse o romper algo.

– Las consecuencias siempre deberán ponerse de acuerdo al límite roto, no son castigos, sino una forma de reparar el daño hecho. Si tiró algo deberá recogerlo, si corre a pesar de que se dio la indicación de no hacerlo, entonces deberá estar tomado de nuestra mano, sentarse un momento, etc.

Estas consecuencias se deben aplicar siempre que el límite se rompa independientemente de nuestro estado de ánimo o grado de tolerancia y sobretodo mostrar congruencia, ya que de nada sirve marcar un límite si en el fondo el niño sabe que nos hace gracia su conducta o bien que nos causa culpa poner límites y consecuencias. Es importante evitar caer en discusiones, perder la calma y el castigo físico.

– El niño debe saber que sus actos tienen una finalidad y un beneficio para sí mismo y para los demás, ya que de esta manera tendrá interés en cumplir con lo acordado.

– Solamente el niño confiará en el adulto cuando sabe que lo que le pide es por un bien, cuando no existen trampas, mentiras o chantajes. Por ejemplo, si la madre miente al niño acerca de que no va a salir de casa y lo hace cuando el pequeño está distraído, cuando le dice que si no obedece “mamá se pondrá triste”, cuando le decimos al pequeño que si no  come se pondrá flaco y feo, etc.

Cuando el niño confía en nosotros ni siquiera espera que le demos explicaciones, ni es necesario que lo hagamos. Si el adulto está seguro de lo que hace  el niño lo estará.

Recordemos jamás caer en estos extremos cuando tratemos de educar a nuestro hijo:

  • La impunidad del acto causado por minimizar un daño y justificar indebidamente la conducta del niño.
  • El resentimiento: derivado de sancionar exageradamente un acto que no merecía una reacción o un acto de represalia mayor al que la importancia del propio  acto merecía y, por supuesto, evitar manazos, nalgadas, gritos. etc.  

La disciplina como se ha planteado aquí propicia:

  • Responsabilidad 
  • Respeto 
  • Honestidad 

Esta es la verdadera Educación basada en Valores

Seguramente como padre aún tienes muchas dudas ya que la educación no se basa en recetas, pero sí en una preparación e información responsable por parte del adulto. Es por esto que los invitamos a asistir a las reuniones de Padres que tenemos en el Colegio Montessori de Querétaro, ya que los temas tratados siempre son preparados y pensados para disipar las dudas que como padres tenemos y sobretodo beneficiar a nuestros hijos.

También te invitamos a que nos hagas llegar tus comentarios y preguntas a través de nuestra página en facebook.

Colegio Montessori de Querétaro, desarrollando el potencial de tus hijos.

Disciplina Inteligente

Como lo dijimos en nuestra publicación pasada, queremos compartir con ustedes algunas sugerencias para que sea más sencillo que tu hijo logre manejarse con libertad y disciplina en su día a día.

En primer lugar es necesario eliminar los premios y castigos, ya que estos no educan ni desarrollan la voluntad, únicamente sirven para modificar conductas a costa de una doble moral en donde el individuo actúa solamente para obtener un premio o evitar un castigo pero no logra auto contenerse  ni autorregularse.

Vidal Schmill, autor del libro Disciplina Inteligente lo explica de la siguiente manera:

“EL OBJETIVO DE LA DISCIPLINA INTELIGENTE ES LOGRAR QUE LOS HIJOS O ALUMNOS PUEDAN CONVERTIRSE A SÍ MISMOS EN PERSONAS CAPACES DE SER AUTÓNOMOS Y CONSTRUCTIVOS PARA EL ENTORNO SOCIAL EN EL QUE VIVEN.”

Así mismo Schmill sugiere a los padres los siguientes puntos:

  • Estructura: Crear una estructura de horarios y rutina de actividades clara y predecible. La saturación de actividades extraescolares en los niños impide que el niño vaya logrando por sí mismo llevar a cabo una rutina de sus actividades.
  • Hábitos: Repetir cuantas veces sea necesario las acciones que se desean convertir en un hábito. Los niños de menos de 5 años requieren que los padres les recuerden continuamente las acciones por realizar como lavarse los dientes, bañarse, recoger sus cosas antes de dormir, etc. lo cual no implica que los padres lo hagan por ellos.
  • Refuerzo: Platicar con tu hijo sobre sus conductas adecuadas y las de otras personas. Esto no debe convertirse en comparaciones o premios, más bien podemos hacer ciertos comentarios como: “¡qué limpio y ordenado se ve tu cuarto!” o “Qué bueno que recordaste lavar tus manos antes de comer”, etc.
  • Reflexión: Cuando tu hijo se comporte de manera inadecuada es importante especificar el efecto que produjo su conducta. No se deberá recurrir al chantaje o al reproche. Es importante hacerle ver que lo que no estuvo bien fue su acción. Nunca debemos decirle que es malo, desobediente, flojo, etc. ya que eso solamente etiqueta al niño
  • Reparación o consecuencia: Cuando tu hijo produce un daño, éste debe ser reparado de manera proporcional a la magnitud del acto cometido. Es lo que conocemos como consecuencias y siempre deberán aplicarse de acuerdo al límite roto, no poner castigos ni mucho menos imponer conductas que lo humillen.
  • Cierre: Una vez reparado el daño, no se volverá a hablar sobre lo mismo una y otra vez. Cuando se ha puesto una consecuencia adecuada no es necesario estar recordando todo el tiempo lo que no pudo hacer ya que esto sólo refuerza la conducta negativa.

Para  que realmente exista un ambiente de disciplina y respeto es necesario evitar que se den continuamente conductas inadecuadas ya  que una vez que el niño conoce las reglas y limites, éstos deben ser respetados. Sin embargo debemos tomar en cuenta que el niño por naturaleza es ordenado, respetuoso y obediente, es el ambiente y la relación con los adultos lo que lo hace  desviarse de su desarrollo natural.

Es por esto que los padres y educadores deben conocer las necesidades naturales del niño y evitar exigir más de lo que el pequeño puede hacer y sobretodo evitar pasar por encima de sus propias necesidades, lo que causa enojo, frustración y rebeldía en los niños.

El bebé de 0 a 12 meses solamente  obedece sus instintos naturales, no tiene conciencia de sus actos y el adulto no debe obligarlo a realizar actividades que no desea y mucho menos reprimir sus conductas.

Los niños de 1 a 3 años solamente pueden obedecer al adulto cuando confían en él y cuando éste respeta la naturaleza del  pequeño.

El niño de 3 a 6 años obedece cuando tiene interés en ello, cuando conoce  las reglas y las consecuencias, cuando no se le pide actuar en contra de su naturaleza y sobretodo cuando confía en el adulto. En esta etapa el niño ya es conciente de lo que sus actos significan, en esta edad aparece la conciencia y se desarrolla la voluntad. Por lo mismo es importante tomar muy en cuenta  lo anterior.

En nuestra próxima publicación platicaremos de ejemplos para la aplicación de estas sugerencias.

Te recomendamos leer el libro “Disciplina Inteligente” de Vidal Schmill.

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